Abuso y mal uso vocal

La actividad fonatoria excesiva se clasifica en abuso vocal y mal uso vocal. Muchas veces se presentan en forma simultánea.

Abuso Vocal:

Se define como higiene vocal pobre e incluye cualquier hábito que pueda ejercer un efecto traumatizante en los pliegues vocales. (Prater)

Hay 2 tipos de abuso vocal: fonación repentina y violenta que produce inmediatamente perturbación en los mecanismos naturales de la laringe; y actividad continua de prácticas vocales abusivas que van deteriorando paulatinamente todo el sistema.

Algunas de las actividades que producen abuso vocal son:

Chillar, gritar y aclamar: Son vocalizaciones producidas con una hiperaducion y una vibración violenta de los pliegues vocales. Estas actividades acompañadas de hiperfunción laringea causan distintos grados de irritación, que se extienden desde la ingurgitación vascular hasta el hematoma.

Vocalizaciones forzadas: Emisiones que se producen con una gran intensidad, en tono agudo y con la laringe en estado de hiperaducción. Son imitaciones vocales de autos, camiones, etc. En general. son muy dañinas para el sistema fonatorio por que este sufre un desequilibrio tensional, de esta manera el juego sinérgico de las fuerzas musculares se ve interrumpido.

Inversión de la fonación: la fonación es producida en el ciclo equivocado de la respiración ya que se realiza durante la inspiración no en la espiración.

Vocalizaciones explosivas: Se producen por una presión subglótica aumentada, que se acumula mientras se encuentran cerradas las cuerdas vocales. Cuando se abren, se separan bruscamente y se produce una expulsión violenta de aire, lo cual se traduce en una vocalización explosiva.

Golpe glótico duro: tiene un comienzo abrupto y se caracteriza por la ausencia de un escape de aire previo a la fonación, el cual es necesario en un contacto glótico suave. Por esto, existe una liberación brusca de la corriente aérea, causada por la presencia de una aumentada presión subglótica, que produce un ruido seco e irritación de la zona laringea.

También es dañino el hablar de manera abusiva cuando los pliegues vocales se hallan debilitados, hablar en exceso, toser o carraspear en forma exagerada.

Mal uso vocal:

Se define como el uso incorrecto del tono y de la intensidad en la producción de la voz. Si una persona usa mal su voz, hablando demasiado fuerte o con un tono muy alto, de forma intermitente o frecuente, puede ocasionar un daño a su mecanismo vocal (Prater)

Una intensidad vocal elevada generalmente se acompaña de un aumento de la tensión laringea. Durante este tipo de fonación la traquea se distiende debido al aumento de la presión subglótica y las cuerdas vocales quedan expuestas a una irritación que por consecuencia producirá una voz ronca y áspera. Utilizar una intensidad inadecuada provoca un aumento de presión subglotica que implica un hiperfuncionamiento de los músculos que se encuentran en esa zona.

Las alteraciones orgánicas producidas por el mal uso y abuso vocal son:

nódulos vocales: engrosamiento del epitelio que se ubican preferentemente en la unión del tercio anterior y medio de los pliegues vocales verdaderos.

pólipos vocales: tumoraciones benignas del epitelio que aparecen en el borde libre de los pliegues vocales. Pueden ser de dos tipos:

Pólipos sésiles o de base ancha, estos pueden abarcar extensiones variadas de los pliegues vocales

Pólipos pedunculados, en los cuales la masa esta sujeta al pliegue vocal por un apéndice en forma de pedúnculo.

 

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